Pese a lo necesario que son dentro de la vida humana, desde la década de 1970 se ha perdido un 35% de los humedales del mundo.

El 2 de febrero de cada año se celebra el “Día Mundial de los Humedales” en conmemoración del 2 de febrero de 1971, cuando se firmó en la ciudad de Ramsar, Irán, el tratado intergubernamental para la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos.La celebración del “Dia Mundial de los Humedales” inició en el año 1997 y anualmente se enmarca bajo una temática distinta. La temática del año 2019 corresponde a “Humedales y cambio climático”. Parte de los mensajes que transmite esta campaña son:

  • Los humedales nos ayudan a prepararnos ante los efectos del cambio climático, a enfrentarlos y contrarrestarlos.
  • No estamos indefensos ante el cambio climático, gracias a la presencia de los humedales.

Los humedales —de diverso tipo: lagunas, mallines, turberas, bosques fluviales, esteros, bañados, marismas, entre otros— contribuyen de un modo fundamental al desarrollo sustentable al proporcionar bienes y servicios ecosistémicos esenciales para la naturaleza y las personas. Brindan agua y alimento, albergan una gran biodiversidad y ayudan a enfrentar fenómenos extremos como inundaciones y sequías, cada vez más frecuentes como consecuencia del cambio climático.

TE PUEDE INTERESAR: Descubrí los mitos y leyendas de la Isla de Oro
En Argentina, hay una posición privilegiada en materia de humedales. Según estimaciones, podrían llegar a ocupar 25 % de la superficie total del territorio. Son zonas en las que el agua moldea la vida y en donde se desarrollan economías regionales asociadas con la pesca, la agricultura, las actividades forestales y el turismo.

Más información en: Ramsar sitiosEl Iberá son los humedales de mayor tamaño, aparte de formar el área protegida más grande de Argentina. Con más de 150 especies de peces, 350 de aves, 40 de anfibios, 60 de reptiles y más de 50 especies de mamíferos —entre los cuales pronto retornará el yaguareté— Iberá se ha convertido en uno de los lugares más atractivos de Sudamérica para el turismo de naturaleza, y la base para el proyecto de reintroducción de fauna extinta más importante del continente americano.LA IMPORTANCIA DE LOS HUMEDALES

Los humedales protegen las costas de los fenómenos meteorológicos extremos. Las marismas saladas, los manglares, las praderas de pastos marinos y los arrecifes de coral actúan como amortiguadores, reducen la intensidad de las olas, las mareas tormentosas y los tsunamis, y protegen al 60 % de la humanidad que vive y trabaja a lo largo de las costas de las inundaciones, los daños materiales y la pérdida de vidas humanas.TE PUEDE INTERESAR: Teyú Cuaré, un tesoro natural por descubrir en Misiones

Los humedales reducen las inundaciones y atenúan las sequías. Los humedales continentales tales como las llanuras de inundación, los ríos, los lagos y los pantanos funcionan como esponjas, absorben y almacenan el exceso de lluvia reduciendo las inundaciones, y almacenan y liberan agua, retrasando la aparición de las sequías.Los humedales absorben y almacenan carbono de forma natural. Las turberas, los manglares y los pastos marinos son los sumideros de carbono más efectivos de la Tierra, pues absorben y almacenan grandes cantidades de carbono (cuando se drenan, emiten grandes cantidades de carbono). Además, las turberas cubren el 3 % de la tierra de nuestro planeta, pero almacenan aproximadamente el 30 % de todo el carbono terrestre, es decir, el doble de la cantidad combinada de todos los bosques del mundo.

En resumen, los humedales aportan importantes beneficios en la lucha para mitigar los efectos del cambio climático:

  • Son fuente del agua que bebemos.
  • Permiten la agricultura y la acuicultura que producen los alimentos que comemos.
  • Filtran los desechos y mejoran la calidad del agua.
  • Mejoran la calidad del aire de las ciudades.
  • Apoyan un tapiz de biodiversidad del que todos dependemos.
  • Nos proporcionan una multitud de oportunidades recreativas, turísticas y culturales.
  • Nos ayudan a mitigar los impactos del cambio climático, cuya intensidad y frecuencia están aumentando.

CIFRAS QUE DUELEN

Pese a los numerosos beneficios que aportan los humedales, desde la década de 1970 se ha perdido un 35% de los humedales del mundo. Además, se calcula que su extensión mundial disminuyó entre un 64 y un 71 % en el siglo XX y que la pérdida y degradación de los mismos continúan en todo el mundo.Y si hay algo que se encuentre en la base de la conservación de la naturaleza, ese es el mantenimiento del ciclo hidrológico y la protección del agua. Nuestra estrecha relación con este líquido vital hace que tengamos el reto de conservar y restaurar la funcionalidad de estos ecosistemas; una infraestructura verde que contribuye a frenar el deterioro del planeta y a luchar contra el cambio climático.