Cuando se habla de playas en Argentina, el imaginario suele viajar directo al mar. Sin embargo, en el nordeste del país, Corrientes construyó una identidad turística propia a partir de sus playas fluviales, su clima cálido y una fuerte impronta cultural que la distingue del resto del país.
La provincia cuenta con una extensa costa sobre el río Paraná, uno de los cursos de agua más importantes de Sudamérica. A lo largo de sus márgenes se desarrollan playas de arena natural que, durante gran parte del año, se convierten en el principal punto de encuentro para locales y visitantes.
Las playas urbanas de la capital
En la ciudad de Corrientes capital, el río forma parte del paisaje cotidiano. Sobre la costanera se habilitan varios balnearios municipales, equipados con guardavidas, sanitarios, duchas y espacios recreativos.
Entre las más concurridas se encuentran Arazaty I y II, ubicadas frente a una de las zonas más activas de la ciudad, y Malvinas I y II, integradas al paseo costero. También se destaca Molina Punta, una alternativa más tranquila, muy elegida por familias. Estas playas funcionan principalmente entre octubre y abril, aunque el clima subtropical permite disfrutar del aire libre casi todo el año.
Destinos ribereños que crecen
Más allá de la capital, varias localidades correntinas se consolidaron como verdaderos centros balnearios. Ituzaingó, por ejemplo, posee más de 15 kilómetros de playas sobre el Paraná y una infraestructura turística en constante crecimiento. Paso de la Patria, a pocos kilómetros de la capital, combina playa, pesca deportiva y vida nocturna, mientras que Bella Vista y Empedrado ofrecen propuestas más tranquilas, ligadas al descanso y al paisaje natural.
En pueblos como Itá Ibaté o Goya, las playas conservan un carácter más natural, ideales para quienes buscan contacto directo con el río y menos movimiento urbano.
Las playas de Corrientes no se entienden sin su contexto cultural. La provincia es cuna del chamamé, ritmo que fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y que suele escucharse tanto en festivales como en reuniones espontáneas a la vera del río.
A esto se suma una gastronomía típica basada en pescados de río, como el surubí y el dorado, y una tradición festiva que tiene su máxima expresión en el Carnaval correntino, considerado uno de los más importantes del país.
Además, Corrientes se destaca por su fuerte vínculo con la naturaleza: los Esteros del Iberá, uno de los humedales más grandes del mundo, refuerzan la imagen de una provincia donde el agua es protagonista, ya sea en forma de ríos, lagunas o esteros.
Con playas seguras, clima cálido, identidad cultural marcada y una creciente oferta turística, Corrientes se posiciona como una alternativa distinta dentro del mapa turístico argentino. Lejos del mar, pero muy cerca del agua, la provincia demuestra que el verano también puede vivirse a orillas de un río, con arena, música y tradición litoraleña.
Playas populares en la ciudad de Corrientes:
- Playa Arazaty (I y II): Una de las más conocidas, junto al puente Belgrano, con servicios completos y vistas panorámicas del río.
- Playa Islas Malvinas (I y II): Parte de la costanera, con infraestructura para disfrutar del río.
- Molina Punta: Otro balneario popular con servicios para el disfrute en verano.
Otras playas destacadas en la provincia:
- Paso de la Patria: Famoso destino de playa y río en la provincia.
- Empedrado: Ofrece playas y un entorno natural para el relax.
- Bella Vista y Santa Teresita: También ofrecen balnearios con servicios y paisajes fluviales.
